Cuban Harlistas: El arte de disfrutar y mantener una Harley en Cuba
Algunas fotos de la producción en nuestro álbum Cuban Harlistas.
Aquí debajo la intro de su página web, traducida.
“De acuerdo al Registro Nacional de Vehículos de Cuba, hay unas 150 motocicletas Harley-Davidson en la isla, de las cuales por lo menos 80 están en buen estado de funcionamiento.
Luis Breto fué el primer importador de Harleys en la isla. En 1920 abrió tienda en Santiago de Cuba, y subsecuentemente se mudó a La Habana en la 314 calle San Lázaro. Durante esos años, el Presidente Gerardo Machado utilizó motocicletas Harley-Davidson como la motocicleta oficial de la Policía.
Para cuando la Revolución en 1959 ya habían unas mil Harleys en la isla siendo utilizadas por particulares, por el Ejército y la Policía. En 1962, los Estados Unidos establecen el embargo económico que aún permanece, haciendo prácticamente imposible obtener sus piezas. Mientras tanto, el gobierno cubano empezó a considerar a las motocicletas Harley-Davidson como un símbolo del imperialismo yanqui y las motos empezaron a vivir una rápida agonía.
En los años siguientes,
José Lorenzo Cortes, mejor conocido como ‘Pepe
Milésima’ por la precisión milimétrica con que hacía
su trabajo, empezó a restaurar una vieja
Harley-Davidson. Gracias a él, muchas bellas motos
Harley-Davidson regresaron a las carreteras
nuevamente. Su ejemplo fue seguido por otros
apasionados de las Harley quienes atesoran sus
enseñanzas.
José Lorenzo Cortes es tan admirado por la comunidad
Harlista cubana que cada año desde 1991, un año
después de su muerte, todos los Harlistas de la isla
se reúnen el tercer doming de Junio en Colón, el
cementerio donde sus restos descansan, para rendirle
homenaje. Esta celebración tomó el nombre del Dia del
Motorista Ausente.
En 1992 se funda el Club de Motos Clásicas de Cuba
(MOCLA) para ayudar a sus miembros intercambiar
información y piezas, y para organizar viajes en las
bellas y dispares carreteras de la isla. Entre las
actividades del MOCLA están algunas de importacia
social como visitar a niños en los hospitales para
brindarle entretenimiento.
Hoy, este increíble muso rodante se ha convertido en
una atracción turística mayor. De hecho, algunos
miembros del MOCLA organizan tours de la isla para
Harlistas que visitan de todas partes del mundo,
quienes traen sus Harleys o utilizan las del club
para una experiencia única.”